Repudiamos la llamada pintura de
caballete y todo tipo de arte fomentado por círculo ultraintelectuales porque
es aristocrático, y ensalzamos el arte monumental en todas sus formas porque es
propiedad pública"..."los creadores de belleza deben hacer el máximo
esfuerzo para producir obras de arte ideológicas para su pueblo; el arte no
debe seguir siendo la expresión de la satisfacción individual, como lo es
actualmente, sino que debe tender a convertirse en un arte educativo y
combativo para todos".
