martes, 23 de julio de 2013

... nuestro precipicio Bonito ...

"De alguna manera, ella no quería confesarle que todavía desconfiaba de todas aquellas personas que parecían querer cuidar de ella. Le tocó la mejilla acariciándola suavemente. El corazón le latía tan fuerte que seguramente él podría oírlo. Se echó el pelo hacia atrás, el toque de sus dedos que envían ondas de conciencia a través de ella. Iba a besarla. Eso era lo que quería, ¿no?. Entonces, ¿por qué ella temblaba sintiéndose en el borde de un precipicio, a punto de caer en un instante? . Luego sus labios encontraron los de ella y ella dejo de pensar en absoluto, sólo sentir, sentir la ternura de su beso, la fuerza de sus brazos alrededor, del ritmo constante de su corazón bajo su mano, mientras se volvía a sus brazos. Ahí hay un precipicio, y ella se estaba cayendo, volviéndose pies arriba, enamorándose de él…."


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